Jan Arimany y la vigencia de los clásicos: el tiempo como prueba editorial
En una reflexión recogida por Esquire, el editor literario Jan Arimany defiende que los libros considerados clásicos imprescindibles se sostienen porque han superado el filtro del tiempo. Su idea pone el foco en cómo se construye el canon y en por qué ciertas obras siguen importando a lectores y editores.
El tiempo como aval
Jan Arimany, editor literario, resume en una frase una de las ideas más persistentes del debate literario: los libros que sobreviven como clásicos lo hacen porque han resistido el paso del tiempo. “Me gusta pensar que los libros que consideramos clásicos imprescindibles son buenos por fuerza porque han pasado el filtro del tiempo”, afirma en una declaración recogida por Esquire.
La observación no es menor en un momento en que el mercado editorial convive con una oferta inmensa, ciclos de atención cada vez más breves y una conversación pública que cambia con rapidez. Frente a esa velocidad, la idea de que el tiempo actúa como una especie de examen prolongado devuelve a los clásicos un valor particular: no solo el de haber sido leídos, sino el de haber seguido siendo leídos, discutidos y transmitidos.